revocos de arcilla

La arcilla – o barro o tierra cruda – es un material de construcción milenario, natural, sostenible y saludable. Alcanza una dureza considerable con solo secarse; la ausencia de procesos químicos hace que el endurecimiento sea reversible – podemos volverlo a mojarlo y aplicarlo las veces que necesitemos. Así no hay desperdicio. Se reintegra sin más al círculo natural, una auténtico RE-ciclaje sin pérdida de calidad.

Un típico sistema de revoco de arcilla consiste en:

  • el soporte idóneo: cualquiera, pero con aislamiento mucho mejor
  • una capa gruesa de arcilla base con fibra
  • una capa fina de arcilla base sin fibra
  • opcional: pintura de arcilla, fijador incoloro o arcilla decorativa

El aislamiento térmico bien aplicado siempre debe ser la prioridad antes de invertir en instalación y gastar energía, en términos económicos y de sostenibilidad.

1. arcilla base + fibra

Al mortero de arcilla BASE – una mezcla de arcilla natural y arenas de diferentes granulometrías – se le añade fibra vegetal que le confiere dureza y elasticidad y reduce las grietas. Se aplica en capas de 5 a 25 mm. En nuestras instalaciones radiantes la tubería queda integrada en una capa de unos 25 mm de BASE + FIBRA que transmite muy bien el calor. Con su caracteristica regulación de la humedad es el mortero perfecto para un buen clima interior.

2. arcilla base

El mortero de arcilla BASE – una mezcla de arcilla natural y arenas de diferentes granulometrías – se aplica en capas de 2 a 5 mm, habitualmente sobre la arcilla BASE + FIBRA. En el caso de la pared radiante se incorpora una malla para evitar fisuras durante el secado. Se remolinea o alisa y puede quedar visto con su aspecto cálido y natural.

Estas dos capas forman el grosor necesario para nuestra pared radiante: solo 30 mm.

Sobre el sistema radiante, en función de nuestras preferencias estéticas, podemos terminar la pared con un acabado decorativo >